#BienesMueblesCatalogados, volumen 32. Nuestro Padre Jesús del Rescate (Anónimo, siglo XVII, iglesia parroquial de San Juan Bautista).
La fervorosa imagen del Cristo del Rescate ha recibido numerosos apelativos a lo largo de su historia: “Cristo de las Manos Atadas”, el Cautivo de Murcia, Cristo de Medinaceli, o el Señor de San Juan, entre otros. Representa el momento de Jesús cautivo atado de manos mientras Poncio Pilatos lo presenta al pueblo, para finalmente sentenciarlo a ser crucificado.
Parece ser que primigeniamente se ubicó en la iglesia del convento de los Trinitarios de Murcia, el cual estuvo situado, hasta su derribo a principios del siglo XX, donde hoy se levanta el Museo de Bellas Artes (MUBAM). El nombre del Cristo hace referencia a los orígenes de la Orden de la Santísima Trinidad, que fue fundada a finales del siglo XIII con el fin principal de liberar presos cristianos mediante medios no violentos, es decir, el objetivo de rescatar a los cautivos. La imagen fue cedida a la parroquia de San Juan Bautista tras la desamortización del convento a mediados del siglo XIX, donde hoy se expone en su altar, situado en la nave derecha del crucero.
La imagen sufrió escarnio durante la Guerra Civil, y fue restaurada por el imaginero Sánchez Lozano tras el final de la contienda. Su multitudinario besapiés reúne a numerosos fieles a las puertas de la iglesia el primer viernes del mes de marzo. La Hermandad de Esclavos de Nuestro Padre Jesús del Rescate y María Santísima de la Esperanza, procesiona en la Semana Santa de Murcia desde 1947. Es una de las dos procesiones que recorren las calles en el Martes Santo, siendo una de las seis de la ciudad (junto a la Fe, la Salud, el Refugio, la Soledad y el Yacente) que no siguen el estilo tradicional, sino el conocido como estilo de Silencio.



